CARLOS ABREU: La evolución de un sonido propio

Por En Alta Magazine

Hay artistas que encuentran la música. Y hay otros que parecen haber estado destinados a encontrarse con ella.

La historia de Carlos Abreu comenzó mucho antes de las cabinas y los escenarios. Desde pequeño estuvo rodeado de música gracias a su familia, especialmente a su abuela María Díaz, quien despertó en él una curiosidad que con los años terminaría transformándose en una carrera artística.

Su camino comenzó creando contenido para redes sociales y construyendo una comunidad. Sin embargo, después de emigrar, descubrió que existía otra forma de conectar con las personas: la música. En 2019 decidió estudiar DJ y producción musical, dando los primeros pasos de un proyecto que hoy lleva cinco años de evolución.

El 18 de septiembre de 2024 llegó uno de esos momentos que marcan un antes y un después: su debut como DJ en Santiago, frente a más de 50 personas. A partir de entonces comenzaron nuevas oportunidades y escenarios, hasta llegar a lugares que anteriormente visitaba únicamente como público.

Uno de ellos fue ClubRoom.

Regresar al lugar, pero esta vez desde la cabina, significó una confirmación personal. Carlos entendió que estaba avanzando por el camino correcto.

UNA IDENTIDAD PROPIA

Hoy, su propuesta transita por el Tech House, Afro House y Groove, pero existe algo que permanece presente en cada producción: sus raíces latinas y caribeñas.

Carlos busca evolucionar constantemente, experimentar y mejorar su propuesta sin perder ese sello que lo representa. Entre sus influencias reconoce a artistas como Rafa Barrios, Alberto Dimeo y Anthony Hurt, quienes han aportado diferentes perspectivas a su desarrollo musical.

Cuando está detrás de una cabina, su objetivo es transmitir amor por la música y generar conexión. Que quienes están frente a él puedan sentir la misma pasión que experimenta mientras escucha cómo cada track evoluciona y provoca una reacción en la pista.

Pero llegar hasta aquí también ha significado sacrificios.

Carlos reconoce que hubo momentos en los que pensó en abandonar. El cansancio, las dificultades económicas y el poco tiempo disponible para compartir con quienes quiere forman parte de una profesión que muchas veces exige más de lo que el público alcanza a ver.

Sin embargo, existe algo que siempre lo hace regresar: el apoyo de las personas que creen en su proyecto.

CUANDO LA MÚSICA SE CONVIERTE EN MEMORIA

Uno de los capítulos más importantes de su historia está relacionado con la pérdida de su padre.

Durante una presentación recibió la noticia justo antes de subir a tocar. Fue una experiencia que lo marcó profundamente y que también le enseñó que ser profesional no significa ignorar lo que uno siente, sino aprender a reconocer cuándo realmente se está preparado para estar frente a un público.

Esa experiencia también terminó transformándose en música.

Su próximo lanzamiento, “Summer Dreams”, nace precisamente desde ese momento. Carlos decidió convertir el dolor en una producción dedicada a su padre, incorporando voces que tienen un significado especial dentro de su historia familiar.

Así, la música vuelve a cumplir una función que ha estado presente desde el comienzo: conectar, expresar y transformar.

LO QUE VIENE

Actualmente Carlos trabaja en un ambicioso proyecto de 12 canciones propias, además de colaboraciones con artistas nacionales e internacionales. Su objetivo es llevar su sonido más allá de Chile y comenzar a construir una presencia internacional.

Entre sus próximas metas aparece también un sueño concreto: tocar en un festival.

Mientras tanto, observa una escena chilena que considera llena de oportunidades, aunque todavía necesita abrir más espacios para los artistas emergentes. Para él, la empatía, la tolerancia y la confianza son fundamentales para que nuevas generaciones puedan desarrollarse.

Su consejo para quienes comienzan es sencillo, pero nace de su propia experiencia:

paciencia, tolerancia y constancia.

Nada ocurre de la noche a la mañana. Construir una carrera requiere tiempo, dedicación y la capacidad de continuar incluso cuando los resultados todavía no aparecen.

Quizás por eso tres palabras resumen hoy su proyecto:

Dedicación. Amor. Evolución.

Carlos Abreu comenzó buscando una manera de conectar con las personas y terminó encontrándose a través de la música.

Hoy construye un sonido propio, sin olvidar sus raíces y mirando hacia nuevos territorios.

Porque evolucionar no significa dejar atrás quién eres.

Significa descubrir hasta dónde puedes llegar sin perder tu esencia.

Y la historia de Carlos Abreu todavía tiene mucho por sonar.

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